Nunca podría escribir aquí si me supiera leída por amigos y parientes. Si lees esto y sospechas que nos conocemos personalmente, no me lo digas nunca...
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Domingo, 01 de mayo de 2005
A pesar de que pedí expresamente que nadie me diera ninguna información sobre "la chica nueva", era inevitable que, con este régimen de custodia compartida sobre los amigos comunes, se acabara filtrando algo. Así que ayer me acabé enterando, no de cómo es, sino de quién es, porque resulta que la conozco. Es una amiga de uno de sus mejores amigos, y alguna vez salió de marcha con ellos, cuando aún estábamos juntos y a mí me tocaba quedarme a trabajar en el pueblo. Yo la conocía porque me la habían presentado una noche en un bar en verano, y a pesar de que es una chica muy guapa (o al menos, que estaba buena, no recuerdo su cara), en ningún momento me produjo la menor inquietud la idea de que se fuera de juerga con ella, porque en aquella época yo estaba muy segura de que me quería, y no veía razones para ser celosa.
No creo que se enrollara con ella en aquella época. Ni siquiera pienso que me dejara a mí teniendo ya en mente empezar a salir con ella, porque en ese caso no habría esperado seis meses. Pero yo me había hecho a la idea de que se trataría de una chica a la que habría conocido hace poco, con la que se hubiera enrollado un par de veces y hubiera empezado a quedar para ver si la cosa funciona.
El hecho de que haya estado conociéndola primero como amiga, igual que hizo en su día conmigo, hace que me duela todo mucho más. Porque ha tenido más tiempo para conocerla, y para saber si es la persona que quiere a su lado. Porque ha tenido tiempo para enamorarse de ella. Porque no sé en qué momento empezó a mirarla de forma diferente al resto, y no sé si fue antes o después de dejarlo conmigo.
En contra de mis predicciones, no es una de esas chicas pijas que tanto le gustaban a él y a todos sus amigos. Nada de minifaldas de volantes, cazadoras entalladas o botas de chúpame la punta con tacón de aguja. Sólo la vi un día, y no puedo juzgar sus gustos o preferencias con tan poca base, pero los de esta chica parecen acercarse más a los míos propios que a los del prototipo de niña pija en la que se fijaba antes de conocerme. Si no estuviera más buena que yo hasta podría halagarme, y pensar que, consciente o inconscientemene, sigue buscando algo de lo que encontró en mí.
Pero por infantil y superficial que suene, ese detalle cambia muchas cosas. Y me hace pensar que lo que ha buscado es una versión mejorada de lo que encontró en mí. Alguien que no le ponga mala cara al ir a según qué bares, ni le lleve a ver películas pastelosas los domingos, ni se empeñe en que le acompañe de compras a Zara para aguantarle el bolso o buscarle la misma prenda en otra talla mientras ella espera en el probador. Pero que además, tenga un cuerpazo, y se pueda sentir orgulloso de que le vean por ahí con ella aunque vaya, como yo, en vaqueros y deportivas.
Y sé que es injusto esto último, porque parece que le acuso de avergonzarse de mí, de tenerme en menos consideración porque mi cuerpo no diera la talla, y nunca fue así, ni de lejos. Más bien lo contrario, nadie me ha hecho sentir tan querida y tan deseada como él, ni a solas ni delante de los demás. Y recuerdo que me hasta me hacía gracia, cuando empezamos a salir, que le hiciera tanta ilusión presentarme a todos sus amigos y conocidos, que por lo general me daban a entender que ya habían oído hablar bastante de mí antes de conocernos en persona. Y confieso que a mí era eso lo que me hacía ilusión, saber que hablaba a todo el mundo de mí, y de lo nuestro, porque soy consciente de mi cuerpo, y sé que, si bien no soy un monstruo, tampoco tengo aptitudes de novia trofeo, así que si lo hacía no era por fardar, sino porque de verdad era feliz conmigo.
Cuando llamé a E, a la una de la mañana, para contarle todo, me dijo que estaba segura de que él no iba a querer a otra persona como me había querido a mí. Que podría salir con otra gente, y querer a otras personas, a lo mejor tanto como a mí. Pero no de esa forma. Tal vez fuera sólo una fórmula de consuelo, porque E sólo nos ha visto juntos un par de veces, en sus visitas a mi ciudad. Pero me consuela más esa opción que la sarta de tópicos a los que recurrieron mis amigas de aquí para intentar hacerme ver que la cosa no es para tanto, desde "todos los tíos son iguales" hasta "ya verás como enseguida conoces tú también a alguien".
Pero hay gente que cada vez que se enamora es la primera vez que ha estado enamorada de verdad, y supongo que lo que temo es eso, que él esté ahora pensando que lo que tiene con ella es lo auténtico, y que lo mío fue simplemente una bonita historia que le ayudó a adquirir seguridad y experiencia. Lo que más me dolería sería verme convertida en un simple recuerdo agradable sin mayor trascendencia, un pálido reflejo de su Gran Historia de Amor.
Y soy consciente de que tal vez saco las cosas de quicio al dar por hecho que está enamoradísimo de esa chica sólo porque haya empezado a salir con ella: por triste que suene, he conocido muchas menos parejas realmente enamoradas que parejas que están juntas por rutina, o por inercia, o por tener a alguien, o porque se han conocido, se han gustado y esperan llegar a enamorarse con el tiempo. Y sé que es probable que lea esto dentro de unos años y me ría de lo melodramática que estaba, porque me estoy ganando a pulso que el borjamari dedique un post a calificar esto como un boboblog cuya autora necesita urgentemente una desprogramación mental para intentar subsanar los daños causados por tanta canción de Laura Pausini y tanta novela rosa que sin duda devoró cuando de verdad tenía los catorce años en los que se ha quedado atrapada.
Pero lo cierto es que ahora mismo estoy jodida, y me da igual haber excedido el límite de tiempo durante el que es normal y aceptable llorar por el final de una historia. Y me da igual resultar ridícula, o cansina, y me importa una mierda que sus amigos me compadezcan, simpaticen conmigo o se descojonen por verme tan pillada y le den palmaditas en la espalda, por machote. Tal vez algún día, cuando tenga todo esto lo bastante superado para ver las cosas con perspectiva, reaparezca mi sentido del ridículo y me avergüence de haber dejado que todos supieran que lo estaba pasando mal. Porque antes de conocerle, me habría dejado torturar antes de reconocer de viva voz que estaba sufriendo, que lloraba, y hacía y decía las mismas gilipolleces que el resto del mundo. Y él fue quien me ayudó a deshacerme del todo de esa coraza, y ahora se me hace muy cuesta arriba volver a embutirme en ella.
Por: Cora . | General | Comentarios (6) | Referencias (0)
Vaya Cora, siento que hayas tenido que saber quien es la otra y que para encima sea como es; de verdad que lo siento.
Pero bueno, me quedo con el párrafo en que hablas de E; me quedo con eso que dices de que te consoló más ella que la sarta de tópicos de tus amigas de aquí. ¿Sabes? no me extraña que los tópicos no te consolaran, porque cuando una está jodida por alguien lo último que piensa es en encontrar otro tío, y lo segundo, lo de que todos los tíos son iguales.... tú y yo sabemos que es mentira.
No creo que te consuele nada porque yo nunca os he visto juntos, ni tan siquiera os conozco "en persona", pero yo también creo que nunca querrá a nadie como te quiso a tí, porque ya sabes que yo pienso que nunca se quiere a dos personas del mismo modo.
Creo haber dicho muchas veces que me parece precioso saber que nunca voy a volver a querer a nadie como quise a Diego, que podré querer más o mejor a otras personas, pero de esta forma tan bonita nunca más. Para algunos resulta triste mi pensamiento, pero a mí es lo que me da fuerzas para tirar para alante cuando lo veo todo demasiado negro.
Fuiste su primera novia Cora, ¿cómo va a volver a querer a nadie así?.
Otro abrazo.
Su | 01-05-2005 18:35:30
Solo puedo mandarte un abrazo... y decirte que creas en ti y dejes de pensar en él. Qué importa que sea de su vida... ahora ya no forma parte del presente de la tuya y mucho menos de tus proyectos futuros... Guárdale en un cajón, eso sí, con todo el cariño del mundo y empieza a caminar... tintinearás en los primeros pasos (sobretodo si sigues mirándole a él) pero en cuanto cojas seguridad no habrá quién te pare y el mundo será tuyo!
Besos Cora guapa
Audrey | 02-05-2005 23:45:22
Emma | 03-05-2005 00:08:41
Hola Cora... no sabes como te entiendo... a mi me pasó algo parecido hace un año y se de lo que hablas... ¿quién dice cuál es el tiempo límite normal?, no está determinado... cada persona se debe tomar su propio tiempo para volverse a ubicar... es un cambio muy brusco...te envio mucha fuerza positiva y que cada día des un pequeño pero bien conseguido paso hacia delante... Un abrazo muy cálido...
hada | 03-05-2005 01:59:25
Acabo de leer este artículo que escribiste hace días. Espero que estes más tranquila. Me has encogido el alma. Pero no era eso lo que quería decirte. Me apetecía que supieras que yo he leído a una chica estupenda, que reconoce sus sentimientos y pone en su sitio a las neuras que en situaciones así nos asaltan. No es fácil llevar momentos así. Y menos con cierta cabeza y sin matar sentimientos reales. Me da que vales mucho.
Por si te sirve de algo...
la que camina | 11-05-2005 12:11:47
No te preocupes por el "melodrama", una ruptura siempre es algo difícil, a veces muy difícil...
Por otra parte, pienso que eso de la versión mejorada no debería torturarte, a todas las personas que queremos lo hacemos de diferente manera, aunque sea inconscientemente.
Y te aconsejo que no escuches mucha música sentimental , desde la experiencia te digo que aumenta el sufrimiento de manera casi siempre gratuita.
Ánimo!
Cluje | 19-05-2005 13:11:30