Nunca podría escribir aquí si me supiera leída por amigos y parientes. Si lees esto y sospechas que nos conocemos personalmente, no me lo digas nunca...
Bitacoras:
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Lunes, 23 de mayo de 2005
Había escrito un post larguísimo contando mi noche del viernes, pero, en estricto cumplimiento de las leyes de Murphy, hubo algún error a la hora de publicarlo y se perdió para siempre en el limbo de internet.
Hablaba de cómo, desde que lo dejé con mi chico hasta hace muy poco, no había sentido ganas de enrollarme con nadie más, de acostarme con nadie más. De cómo aunque echara de menos el sexo, echaba más de menos el sexo con él: su olor, sus palabras, sus ojos en los míos, su forma de abrazarme al final, todos esos pequeños detalles que hacen que un acto tan universal sea único y diferente con cada persona.
También contaba que últimamente ya tenía ganas de disfrutar un poco, de tontear, de experimentar. Pero una parte de mí temía que a la hora de la verdad me resultara raro volver a besar a alguien y no encontrar su cara al abrir los ojos, que me sintiera incómoda follando con alguien nuevo.
Y sin embargo todo fue muy fácil, porque poco después de que se me acercara ese chico, en uno de mis bares favoritos, empecé a recordar esos pequeños placeres que no se pueden disfrutar con alguien que ya es nuestra pareja: el momento en que te das cuenta de que el tonteo no se va a quedar sólo en roces casuales y frases con doble sentido; esas décimas de segundo sintiendo el aliento del otro cada vez más cerca antes de que las bocas se junten por primera vez; el primer contacto con una lengua nueva...
Casi no recordaba ya que a veces, en un encuentro casual con alguien en quien ni te habrías fijado en otro momento, acaban saltando chispas; no me acordaba de la complicidad, tal vez efímera pero no por eso menos real, que produce el perseguir no sólo el propio placer sino el de la otra persona, que en ese momento es lo más importante aunque unas horas antes fuera un desconocido, aunque tal vez no lo vuelvas a ver más...
Y después no me sentí deprimida, ni vacía, ni arrepentida, ni mucho menos utilizada; porque un polvo casual es excitante, y suele ser salvaje, y también puede tener su punto de ternura, a pesar de todo. Y el sexo con una pareja estable y formalizada puede llegar a ser algo sórdido si no es la expresión de un sentimiento sino un recurso que se raciona o concede para manejar al otro, para conservarle, manipularle o mantenerle contento.
Y de todas formas, rescatando las palabras del gran Woody Allen, "el sexo sólo es sucio cuando se hace bien".
Por: Cora . | General | Comentarios (5) | Referencias (0)
Me alegro un montón que ya hayas pasado la barrera, esa que te aleja de tu ex para empezar a experimentar con los demás.
Supongo que te habrá dejado un buen sabor de boca... ¿No te sientes algo mejor? jejejeje.
Un beso.
kamala | 23-05-2005 08:23:13
Y lo bonito que es el tonteo... (cuando te dejan tontear eh?)
La verdad es que tengo ganas yo tambien de volver a esa etapa...
Besitooosss
Gabri | 24-05-2005 01:38:59
Espero que haya sido realmente sucio, entonces ;-)
Un beso y me alegro que te ido bien lo de "creer" ;-)
Su | 24-05-2005 11:07:09
por fin he llegao. tenía un gravísimo problema con las direcciones de much gente que ya he solucionao. de ahora en adelanta estré akí, nuevamente, a diario.
lo que dices lo vivi después de dejarlo con ele. salía de bares y como no me sentía emocionalmente preparado para estar con nadie, ni me fijaba en que alguna niña se interesara en mi. mucho menos pensaba en sexo. creo que fui asexual por unos meses... y qué meses más agradables. todo mi tiempo era para mi. todas mi emociones eran mías. erá simplemente yo.
Uhhh, que bonito lo que acabo de decir. con tu permiso lo copio y me lo llevo a mi blog. que lo publike o no... es mi problema.
besos pekeñina.
NiCo | 24-05-2005 11:19:43
Me alegro un montón de que lo hayas disfrutado. Al leerte, me he acordado de esas primeras veces en las que un chico se me acercaba a besarme. La primera vez que N me besó. Es indescriptible, precisamente porque fue la primera. No volverá a repetirse, aquel sentimiento de desconcierto, pudor, deseo, incertidumbre, nervios... y luego más y más besos, cediendo paso al deseo más fervoroso.
Ya comenté alguna vez que no puedo tener sexo sin amor. No se trata de que me alce aquí como la más pura y perfecta. Al contrario. Quizá sea una imperfección imperdonable (im-im). No lo soporto. Yo sí me siento sucia, y soy incapaz de encontrarle un motivo, ¡uno solo!, por el cual haya merecido la pena. Puede que tenga prejuicios. O puede que, para desnudarme el cuerpo y el alma, deba saber que esa persona estará ahí el día después. Porque soy pudorosa, más de lo que quisiera.
En cualquier caso, me encanta que tú hayas disfrutado. Tienes que hacer aquello que te apetezca, que consideres que puede hacerte feliz.
Un beso
Emma | 24-05-2005 15:28:58