Nunca podría escribir aquí si me supiera leída por amigos y parientes. Si lees esto y sospechas que nos conocemos personalmente, no me lo digas nunca...
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Miércoles, 20 de julio de 2005
V y Sn quedaron el domingo para ir a la playa, y a mí no me apetecía ir. La regla me sirivió de coartada, pero la razón principal es que no me suelo divertir en estas sesiones playeras. Con mi amiga C me daba igual porque habla por los codos, pero V y Sn se quedan fritas al instante, y yo me quedo despierta, agobiada por el calor y muuuuy aburrida.
Ni siquiera me queda la opción de buscar caras conocidas, ni fichar tíos guapos cual adolescente con las hormonas disparadas, porque V y Sn se niegan a ir a la playa donde va la gente joven. Y es que, además de tíos buenos, está llena de tías buenas, niñas de 17 años delgadísimas con bikini de tanga y en topless, cuyas tetas se mantienen firmes y en su sitio incluso cuando están tumbadas. Y Vn y S están convencidas de que la gente que nos rodea solo está pendiente de mirar y comparar, así que toca ir a la playa que frecuentan los jubilados, las parejitas estables y las amas de casa cincuentonas, donde no haya nadie que nos mire y compare, y si lo hacen, salgamos ganando.
Es un rasgo que comparten varias amigas mías, y que siempre me ha llamado la atención: la obsesión de que todo el mundo las mira. Y la mayoría de ellas no lo viven en plan creído, sino en plan paranoico. V y Sn creen que en la playa, gente que no las conoce de nada sólo está pendiente de meterse con su tripa o su celulitis. Una antigua amiga con la que perdí contacto hace ya años, iba por ahí obsesionada con que la gente la miraba mal. Era una escena habitual: las dos tomando algo en cualquier cafetería, y de repente, sin venir a cuento, estaba murmurando por lo bajo con mirada colérica.
-¿Qué ha pasado?- solía preguntar yo, que al verla tan fuera de sí musitando cosas ininteligibles ya me temía que empezara a vomitar verde y girara la cabeza 360 grados.
-Esa tía que está al fondo, que se me ha quedado mirando. ¿A qué coño me tiene que mirar ésa? ¿Tengo monos en la cara?
Generalmente conseguía relajarla recordándole que, si la había visto, es porque ella también se había quedado mirando, así que la tía esa podría estar pensando lo mismo. O podía sonarle su cara, y estar intentando recordar si era alguien a quien debiera saludar (a mí me pasa con frecuencia). De todas formas, a ella siempre le extrañó que yo tuviera la actitud contraria: que nunca me enterara de nada, que fuera por la vida sin enterarme de si alguien me estaba mirando, o me estaba criticando.
Hubo un tiempo en que era así, porque había experimentado durante bastante tiempo lo que es que la gente te mire mal, se ría de ti o te haga burla. Y aún me ha pasado alguna vez, cuando estoy sola, lo de pasar junto a un grupo de adolescentes que se están riendo histéricamente, o que se susurran cosas, y pensar que yo soy el motivo de la burla. Sólo me pasa con adolescentes, críos de 13 o 14 años, supongo que porque conocí las burlas en esa época. Pero por regla general, me deslizo por la vida tranquila y feliz en mi inopia, ignorante de las reacciones que mi presencia provoca en la gente que no conozco. Por supuesto tiene su lado malo: no tengo la más remota idea de si alguna vez se me ha quedado mirando un tío en un bar con deseo, por ejemplo. Pero voy por la vida más feliz y tranquila, así que bienvenido sea mi eterno despiste.
Claro que, a lo mejor mis amigas tienen razón. Tuve una amiga que se reía de los que no se arreglaban (o al menos no se arreglaban a su manera) para salir de bares. Un tío con una estética siniestra o punk le horrorizaba, y no digamos si era una mujer la que decidía ir de grunge, o de gótica. (me refiero a los de toda la vida, por supuesto: un rollo grungie, o punk glamouroso, o hippy-chic queda hasta bien si la moda de la temporada así lo dicta). Y no recuerdo quién me contó el otro día que una chica que conoce es tremendamente crítica con el físico de las demás mujeres. La típica tía que se horroriza si ante su mirada cruza una mujer a la que le sobran kilos, y no digamos si encima luce orgullosa su tripa o su pandero con un top ceñido o una minifalda que no disimulen defectos. Así que a lo mejor es cierto que más de una y más de una vez alguien se nos ha quedado mirando con desprecio, o con desaprobación, o descojonándose directamente de nosotras. Pero he comprobado por experiencia que las personas más felices y con autoestima más alta que conozco, son también las menos aficionadas a despellejar a completos extraños.
Por: Cora . | General | Comentarios (5) | Referencias (0)
no puedo decirte donde suelo ir a la playa básicamente pq no suelo ir a la playa. pero si fuera, me haría en la parte de los adolescentes. me encanta mirar. niñas y niños. niñas principalmente, pero miro niños para reírme de mi. porque aunque hago ejercicio (esporádicamente), corro, pesas y esas cosas.... mi mentalidad es más bien vaga. además, soy flaco, con lo q no tengo que estar pendiente de quemar exceso de calorías.
no soy perfecto (como bien canta tu blog) y me gusta no serlo y reírme de mi y de mi despreocupación ante la vida.
pero eso sí, me gusta criticar a las niñas. criticas sanas. nada de despellejar. simplemente opiniones vanales.
es más, cuando digo algo, la mayoría de las veces opto por un: "pero mira que buena está esa", "mira qué pechos", "qué culooooo", "wapaaaa".
siempre positifo, nunca negatifo. no creo q me veas diciendo algo sobre la gorda de turno.
puede que lo haga, puede que me tome la vida con calma porque me siento orgulloso de lo que soy, d el oque tengo. me imagino que si no me sientiera a gusto conmigo mismo, iría por la vida despellejando a diestro y siniestro.
y para terminar.... tu sabes como me visto yo?? creo que es mejor que tu amiga, la que se reía a los que no se arreglaban, no me vea. sencillamente porque no me arreglo. no me peino, nada... paso
besos
NiCo | 21-07-2005 10:11:59
Lo primero, te prometo que lo de estar justo detrás del comentario de Nico es pura coincidencia y es más no haré alusión a lo que dice.
Este pequeño elemento, me había hablado mucho de ti, le gusta como escribes, doy fé. Y como ando de cabeza no he podido pasarme antes, pero aquí estoy!!
Lo de la playa...en fin, a mi ya me da igual que me miren, se que no soy una top model y no tengo pechos enormes ni nada por el estilo pero que más da, yo solo quiero tomar el sol, relajarme y escuchar el mar. Tus amigas la verdad es que le dan demasiadas vueltas a las cosas.
Respecto al post anterior...me encanta ese libro, gracias a él me enganché a esa mujer y tengo casi todos sus libros. Mira que es gordo el libro y nunca lo soltaba, me lo llevaba hasta a la playa, me transmitió muchas cosas. La peli, una pena, como pasa casi siempre.
Volveré.
Besos azules
Coolazulb | 21-07-2005 20:45:45
A ver.... te reconozco que no me mola ir a la playa de Gijón (odio la playa, pero especialmente esta) porque todo el mundo se concentra en pocos metros cuadrados (los jóvenes en las escaleras 13/14 y 15 básicamente), pero si hay que ir se va.
Si cada vez que voy a los pericones o a cualquier otro prao me obsesionase con la gente no me atrevería ni a bajarme los pantalones. Tengo celulitis, mis muslos no son tan delgados como los de otras chicas, si me tumbo cada teta se me va para un lado.. jejej, qué cuadro ¿no? pero bueno, me da igual; cómo dice Bego yo voy a relajarme, a ponerme morena y a escuchar el silencio :-)
Un beso Cora.
Su | 21-07-2005 23:02:00
Aléjate de ellas, Coraaaaa...!
Cora, correeee :PP o acabarás siendo una vecina de esas tipo Aquí no hay quién viva, con cuatro mirillas en la puerta o cámara de circuito cerrado, directamente :PP
A mí me importa poco si me miran o no, porque el ganso lo hago igual :P Y tú haz lo mismo y ponte tu minifalda mássssssssssss corta y que digan lo que quieran.
:O
woww!!! :) -
monocamy | 21-07-2005 23:51:10
No te creas, monocamy, minifaldas no me pongo nunca porque jamás aprendí a sentarme como una señorita XDDDD.
Cora | 22-07-2005 00:20:40