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nadie es perfecto

Martes, 23 de agosto de 2005

¿Donde quedó el derecho a la intimidad?

Me pasan la dirección de la versión made in USA del foro de la familia, me imagino que para que vea que la ley de Murphy se cumple y las cosas siempre pueden ir a peor. El hallazgo incluye consejos para que los padres puedan detectar a tiempo rasgos homosexuales en sus hijos y corregirlos antes de que sea tarde.

Leer tal engendro hace que me surjan varias preguntas-aparte de un instinto criminal tremendo-. La primera de todas es: ¿de verdad el peor miedo de los padres norteamericanos es que su hijo sea homosexual?. Porque a mí me asaltan infinitos terrores cuando pienso en la posibilidad de tener hijos. Infinitas modalidades de ovejas descarriadas que me harían preguntarme desesperada en qué he fallado como madre: me puede salir un hijo matón que someta a bullying a sus compañeros de clase; o uno de esos adolescentes pijos que escriben en los foros tipo "la moraleja.net" para debatir temas tan trascendentes como "porfaplis decidme bares guays y exclusivos donde pueda ir ahora que en pachá dejan entrar a cualquier mindundi que no ha visto un bolso de Prada en su vida"; o un neonazi que se una a un grupo de skins; o una cabeza hueca cuyo objetivo vital sea pasar el casting de gran hermano, posar en la interviu y acabar de tertuliana en un programa tipo Crónicas Marcianas. Cualquiera de esas posibilidades haría que me enfrentara a la maternidad con más aprensión que Mia Farrow en "La semilla del diablo".

Pero hasta la fecha no sé de ninguna página que pretenda ayudar a los preocupados progenitores a detectar señales de peligro en el comportamiento de sus vástagos hacia cualquiera de estas direcciones, y aconsejen las terapias necesarias para reconducirlos a tiempo. ¿Da igual que los niños crezcan convertidos en unos gilipollas, siempre que sean gilipollas heterosexuales? ¿Lo que más preocupa de los hijos es a quién acabarán invitando a su cama?

Siempre me ha dado mal rollo esa obsesión de ciertos padres por controlar hasta extremos enfermizos la sexualidad de sus hijos. No hace mucho, una amiga me contaba (y ya es el segundo o tercer caso que conozco) que cuando tenía dieciséis años, tras enterarse de que se había enrollado con un tío, su padre la llevó al ginecólogo para averiguar si seguía siendo virgen. Siempre me ha parecido, (además de machista e irrespetuoso) tremendamente escabrosa ese interés desmedido de ciertos padres por controlar el estado del himen de sus hijas. Y me cuesta entender que los médicos no se nieguen a realizar ese tipo de prácticas. En un caso así, creo que el profesional indicado no es un ginecólogo sino un psicólogo. Y no para la chica, precisamente.

Me hago cargo de que para la mayoría de los padres, dejar de ver a sus hijos como "sus niños" y asumir que ya tienen edad para hacer ciertas cosas no es fácil. En mi casa me imagino que se ha optado por la táctica de "ojos que no ven corazón que no siente", y supongo que mis padres están resueltos a creerme virgen y pura hasta que no encuentren una prueba irrefutable -condones usados, un hombre desnudo debajo de mí en la cama, ese tipo de indicios que dejan poco margen de duda-. Lo cual tampoco es la actitud ideal, me doy cuenta, pero hace tiempo que asumí que no puedo pedir peras al olmo. Si mi madre, a su cincuenta años, lleva toda la vida considerando el sexo como un simple medio de reproducción, o algo a lo que la mujer debe acceder de cuando en cuando para contentar a su marido, no puedo esperar que de la noche a la mañana se ponga a ejercer de "madre-enrollada-soytumejoramigapuedes contarmelotodo" y me acompañe a planificación a pedir la píldora anticonceptiva.

Pero a estas alturas, prefiero seguir en esta línea y mantener mi vida sexual en un plano paralelo a mi vida familiar, mejor que convertir mis polvos en un asunto de interés general para todo el clan. Y sí, yo soy mayor de edad. Si mis padres pretendieran llevar a una mujer de 26 años al ginecólogo para cercionarse de que sigue siendo virgen, probablemente no encontrarían un médico en su sano juicio que accediera a examinarme sin mi consentimiento (con suerte, darían con uno que consiguera contener la carcajada lo bastante para explicárselo con diplomacia). Pero como decía David Trueba en un artículo que leí hace ya años, es absurdo pretender que los adolescentes son seres asexuados que, el día de su decimooctavo cumpleaños, bajan la vista y se topan por sorpresa con sus órganos genitales.

Por: Cora . | General | Comentarios (5) | Referencias (0)

Comentarios

Joder, ¿ves Cora? otra de esas cosas que demuestras que el mundo gira sobre un eje podrido :`(

Un beso

Su | 24-08-2005 13:44:07

Bien. Pero seamos justos (o al menos, comprensivos). Estamos creciendo o hemos crecido al lado de una generación de padres y abuelos para los que el sexo era un tema tabú. Es inevitable que existan divergencias a la hora de enfocarlo.

Cuando comprendí esto y otras cosas, dejé de intentar hacer entender al resto del mundo que no era necesario el rasgado de vestiduras y me limité a mantener custodiadas mis circunstancias íntimas. Punto. Sin plantear batallas.

Y cuando quisieron dar un paso más, ante mi indiferencia (supongo que corrosiva) y se dedicaron a abrir mis cartas y cajones y a meterse en mis cosas, me largué de casa.

Ahora nos queremos mucho, eso sí :D. Estos papis...

:***

monocamy | 24-08-2005 17:36:04

que bueno cora!!!

pos yo no kería ser asexuado hasta los 18, pero fue mas o menos de ese modo. porque una vez cumplidos los 18 encontré el modo de tirarme a todo el puto mundo. hasta mi perro quedo con el culo abierto!!!

yo me imagino que esos padres que llevabn a sus hijas al ginecólogo es porque son unos putoss machistas cerdos y cuando ellos tenían 16 se tiraban todo lo que veían. y de ahí viene su miedo y desconfianza. quieren que sus niñas sean castas y puras.

besos

NiCo | 26-08-2005 08:35:57

Si que es curioso lo de los norteamericanos, a mí d mis hijos me preocuparía más el que consumieran drogas que su sexualidad, pero claro, en el mundo prima siempre un concepto: el qué dirán, y la mayoría se dejan llevar por eso.

Respecto a lo de la sexualidad de las generaciones anteriores, yo no creo que fuera algo tan tabú como se dice. Es cierto que había otras costumbres, y que en un pueblo pequeño de principios del siglo XX sería difícil hacer algo con tu novia sin que se enterara medio pueblo, pero exceptuando ese detalle, los hombres y mujeres eran físicamente iguales que ahora, con las mismas hormonas e impulsos. Estoy seguro que mi padre tenía las mismas necesidades sexuales que yo a mi edad, y no creo que las descargara rezando por su alma pecadora, por mucho franquismo que hubiera. Quien lea La Colmena, de Cela, podrá ver que las costumbres serían distintas, pero que tíos y tías practicaban el sexo igual que ahora.

Además, cuando se es joven, no responder a los impulsos sexuales del cuerpo es reprimirse. Según Freud, cuando alguien está muy reprimido sexualmente, proyecta todo eso hacia otro objetivo. Según él, la mayoría de los genios matemáticos y físicos, como Newton, eran unos reprimidos. Según esto, y teniendo en cuenta que mi abuela no ha ganado ningún Nobel de Física, se deduce que entonces no habría tanta represión sexual como se cree.

Ojo, no quiero decir que hubiera tanta libertad, sólo digo que no todo el mundo veía el sexo como algo prohibido. Seguro que dentro de treinta años, mi hijo adolescente pensará que soy un carca y que en mi tiempo ni se pensaba en practicar el sexo.

Andrés | 26-08-2005 19:25:10

Debe ser que mis padres son muy progres, pero no he tenido nunca ningún problema para irme de vacaciones con mi novio ni nada. Lo malo es que luego te hacen chistes y bromitas en plan "padres enrollados que toman el pelo a su hija". Aunque siempre será eso mejor que a que estén controlándote.
Eso de que el padre lleve a la hija al ginecólogo a ver si es virgen me parece muy fuerte y bastante anacrónico. De hecho es la primera vez que lo oigo. Supongo que será más típico de pueblos pequeños.
Por cierto, que estoy de acuerdo con Andrés, yo también al preguntarme qué sería lo que más miedo me daría que hicieran mis hijos, pensé en las drogas, aunque lo de ser concursantes de GH también es muy preocupante :-).
Besos

Gianna | 02-09-2005 09:39:10

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