Nunca podría escribir aquí si me supiera leída por amigos y parientes. Si lees esto y sospechas que nos conocemos personalmente, no me lo digas nunca...
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Martes, 08 de noviembre de 2005
Llevo desde el sábado con una infección de garganta que apenas si me permite tragar saliva, y no digamos comer. Para rematarla, están comenzando a dolerme las muelas, aunque sospecho que más que una caries es una extensión de la infección a las encías, porque es demasiada casualidad...
He empezado varios posts aprovechando mi encierro forzoso, pero me cuesta centrarme: casi nunca estoy enferma, así que cuando me duele algo lo llevo fatal. Y no digamos si el dolor empieza el fin de semana, cuando no hay posibilidad de pedir cita en el centro de salud, y toca esperar a llamar el lunes, para que te den cita el martes...Mañana a las seis (técnicamente ya hoy, pero para mí el día no acaba hasta que me voy a dormir), cuando me reciba mi incompetente médico de la seguridad social -sé que tienen mucha gente que atender y no pueden explayarse mucho, pero...¿en serio puede dictaminar lo que tengo a una distancia de tres metros con una mesa de por medio, sin examinarme ni nada?- calculo que ya habré desarrollado inmunidad al termalgin, al frenadol y a todas las pastillas para aliviar el dolor de garganta. En mi desesperación, tentada he estado de recuperar del cubo de basura la caja de antibióticos que en su día le recetaron a mi padre, y que mi madre acaba de tirar al comprobar que caducaron el mes pasado...o de quedarme con el nombre del medicamento, agarrar la navajita multiusos de mi abuelo y atracar la farmacia de guardia que tengo al lado de casa.
Además de deleitarme con imágenes mentales en las que, ataviada con chandal y riñonera, desvalijo a los pobres boticarios-llevándome existencias para mis próximas gripes, y ya que estoy, un surtido de productos biomanán y unas cuantas cajas de condones, para la próxima vez que todas las máquinas expendedoras de la ciudad conspiren en nuestra contra-, estoy aprovechando estos días sola en casa con mis virus para intentar estudiar un poco, ver un par de películas que tenía en lista de espera, y escribir a D.
Vale, miento: en realidad, escribí a D la semana pasada, así que no tengo la excusa de la fiebre, ni de un posible colocón por sobredosis de frenadol. Me respondió al día siguiente, todo cordialidad y buen rollo, así que supongo que las hostilidades han quedado atrás. Aunque todavía andamos con pies de plomo a la hora de sacar temas de conversación. Él no menciona a su novia (cosa que le agradezco muchísimo: aunque sé que me engaño a mí misma, me gusta creer que los padres y los ex novios no tienen vida sexual). Yo no hablo de A, ni de mis aventurillas de fin de semana. Yo le pregunto qué tal viviendo solo, y le comento que sigo buscando trabajo. Él me desea suerte con el envío de currículums y las entrevistas, y me cuenta que está aprendiendo a cocinar. Me sabe a poco tratándose de alguien con quien lo he compartido todo, con quien podía hablar de cualquier cosa. Pero después de los malentendidos, y las intervenciones de terceros, y los reproches, y varios meses de desconexión, prefiero quedarme con el lado positivo. Con que, aunque sea poco a poco, estemos recuperando el contacto, y la confianza.
No le he dicho a S que le he escrito, ni que me ha contestado. Sé que no le parecería bien. Si S sólo estuviera en mi bando, si no tuviera trato alguno con él, me daría igual. Ya soy mayorcita. Pero su chico es amigo de D, y S ya ha intervenido demasiado en esta historia. No quiero que esto dé lugar a cotilleos de noche de borrachera, ni a comentarios irónicos. Últimamente está a la que salta con los chicos del grupo, y aplica a cualquier acción o comentario de ellos la máxima del "piensa mal y acertarás". Y como en veintiséis años de vida ya he pasado por alguna que otra situación de tensiones grupales, estoy aprendiendo a distinguir los momentos en los que calladita estoy más guapa.
Por: Cora . | General | Comentarios (2) | Referencias (0)
Tienes razón. ¿Qué es eso de diagnosticar sin inspeccionar?. Explorarte a fondo es lo que haría yo, como médico, claro, para descartar síntomas confusos. Lo que pasa es que no me llama mucho la medicina...
Para el dolor de garganta el remedio casero que me hacian tragar era leche calentita con miel. Y recuerdo, también (éste no es casero), unos sprays con un tubito largo para apuntar a la campanilla.
A mí me pasa como a ti. Raramente enfermo, así que cuando estoy mal es una sensación extraña... gggg...
Niña, cuidateme eh? llama a un pornoenfermero, si hace falta. :P
monocamy | 09-11-2005 02:18:11
Jajaja, yo también quiero creer que mis padres no tienen vida sexual ;-)
A ver qué tal en el médico, oye!! igual mi médica es hermana de la tuya, porque la mía hace poco le dijo a mi hermana que tendría placas de pus (en la garganta) sin ni siquiera levantarse de la silla. Hay que ver, que cada vez están mejor preparados nuestros facultativos ¿eh?.
Pues eso, que suerte con la seguridad social, que te cuides mucho, que me mola que hayas escrito a D, y que sigas viendo pelis tranquilamente hasta que te encuentres con fuerzas para salir ahí fuera a buscar curro.
Un beso Cora.
Su | 09-11-2005 11:09:07